Desengaño (I)

Basta con una situación diferente, que considere aspectos nunca vistos o tratados, para que ciertos órdenes de realidad sean puestos en entredicho.

Por momentos eres irreal. Lo más noble que haya conocido hasta ahora. Con una sensibilidad y compromiso únicos que pueden transmitirse y desplegarse en muchas áreas del mundo.

Pero sigues siendo humano. Una persona sometida al vaivén de emociones, odios, gustos y circunstancias, que en ocasiones puede frustrarse y hacer daño a otros de maneras impensables.

Una humana ordinaria, al fin y al cabo.

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