Honestidad contigo mismo

Es complicado ser honesto con otros. Sobre todo, cuando quieres llevar la fiesta en paz con la mayoría de las personas en ambientes comunes como el trabajo o la escuela. En muchas ocasiones tienes que hacer concesiones y omisiones de diversos tipos que en condiciones normales no harías ni aceptarías. Pero ocurre.

De igual manera, para tener más tranquilidad y paz mental, o de menos «complicarte la vida» con mayor suavidad, en diversas ocasiones dejas pasar y toleras comportamientos personales que muy difícilmente aceptarías en otros, como agachar la cabeza ante una crítica irresponsable e hiriente de un superior, burlas a tus decisiones o la contradicción entre el decir algo y hacer lo opuesto.

Ser honesto implica partir de una base de autoconocimiento y actuar en consecuencia de lo que consideramos importante. Al ser congruente en la integración de pensamiento y acción, se orienta el esfuerzo hacia cosas significativas que fortalecen tu imagen propia y vuelven triviales observaciones destructivas de otros.

¿Cómo lograrlo?

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