Si no puedes hacerles felices…

El título de esta entrada expresa una constante y decisión de vida. Muchas veces, desde una perspectiva egocéntrica, la mayoría de la gente perturba la vida de otra en un afán de ser feliz.

Les quitan.

Les agreden.

Les alaban.

Les sugieren.

Les piden.

Les dan.

Les exigen.

Etc.

Casi siempre con buenas intenciones.

Pero algunos pocos seres, que no tienen la habilidad de meterse excepto si les llaman, prefieren permanecer al margen mientras el mundo brilla… O arde, según el punto de vista.

Al final, todos llegaremos al mismo lugar.

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